Naming
19
Ene

Naming. Define el nombre de tu marca

¿Qué es el naming? Empecemos por la definición.

Hay muchas definiciones de lo que es el naming, una podría ser esta:

El naming es el proceso creativo (y legal) en el que se usan unas técnicas específicas para definir el nombre de una marca o servicio. La buena, o mala, elección de dicho nombre será determinante en el éxito de la marca.

Queda claro, ¿no?. No es un asunto baladí. Es, tal vez, uno de los puntos de inflexión más importantes para la historia de una marca, el punto de partida, el inicio de una personalidad.

A continuación te explicaré algunas claves para poder definir adecuadamente un naming para tu marca, ya sea un servicio o un producto. Son técnicas que aplicamos en la agencia cuando nos solicitan este servicio.

 

Lo primero, define el objetivo de la marca.

Ya tendrás un plan de marketing desarrollado y, seguramente, unos objetivos bien definidos. Con el naming debes hacer lo mismo. ¿Qué quieres transmitir con el nombre de tu marca? ¿Qué quieres que la gente perciba cuando lo escuche? Lamentablemente hay veces que elegimos mal y lo que queremos transmitir no es lo que se percibe.

Estas son algunas preguntas que puedes hacerte para definir estos objetivos:

  • ¿Quieres que el nombre defina el tipo de producto o servicio que ofreces (naming descriptivo) o por el contrario te gustaría que fuera un nombre puramente comercial (naming abstracto)? (hay muchos casos en los que el nombre no define al producto).
  • ¿Dónde vas a vender? ¿Tienes claro que vas a internacionalizar la comercialización del producto o servicio? Si es así deberías plantearte un nombre, tal vez, en inglés.
  • ¿Esta marca puede llegar a representar a un grupo con diferentes submarcas?
  • Y sobre todo, define correctamente el target al que te diriges. El naming puede variar considerablemente dependiendo de a quién va dirigido el producto o servicio.

 

El briefing.

Ya tienes la lista de objetivos definida. Es hora de que te pongas a pensar. Ya estés solo o con tu equipo, te recomiendo coger papel y boli y dejar volar la imaginación. ¡Pero ojo! no te pongas a lo loco, el abecedario tiene muchas letras y las combinaciones son infinitas. Antes de ponerte a cocinar nombres sin control, te recomiendo que sigas estos consejos:

  • Lo primero de todo ten a mano los nombres de todos tus competidores. Sería muy feo que el tuyo se pareciera a uno de ellos.
  • Comprueba a cada nombre que se te ocurra que tienes los dominios .com y .es libres. Yo soy partidario d alojar en el .com y hacer una redirección del .es (así evitamos problemas futuros).
  • Igual de importante que el dominio es comprobar que nadie tenga registrada comercialmente esa marca en la misma actividad comercial a la que vayas a dedicarte.
  • Que sea corto. Los nombres cortos son mucho más fáciles de recordar.
  • Si te lanzas a otros idiomas, el inglés por ejemplo, no te fíes y usa el traductor. En tu cabeza puede sonar muy bien pero…¿sabes realmente lo que significa? Evita sustos.
  • Para rizar el rizo, si te lanzas en otro idioma, si das con un nombre que se pronuncie igual en prácticamente todos los idiomas mejor que mejor (ej: AQUA).
  • Si recurres a los acrónimos puede que lo tengas más fácil, pero perderás un punto de creatividad y, por difícil que resulte creerlo, es complicado que esos dominios estén libres (ej: SEFAC: Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria).

La decisión final.

Vale, ya tienes la lista. ¿Y ahora qué? Muy sencillo, busca consejo y opinión. Te recomiendo que reduzcas la lista de opciones a tres, aquellas que más se acerquen a los objetivos que hayas definido. Cuando la tengas, habla con tu círculo de confianza. Hazles un pequeño resumen del servicio o marca que quieres comercializar y les pides que te den una opinión de cada uno de los nombres: qué les transmite, si les es fácil pronunciarlo, recordarlo, etc.

Y por último, con toda esta información en mano, toma una decisión. Sea la que sea, si está bien meditada, será la correcta.

¡Ya tienes tu naming hecho!

19/01/2020