Especialización. La llave al éxito.

¿Debo especializarme?

¿Me vuelco en mi especialización? Seguro que alguna vez te has hecho esta pregunta. Creo que la respuesta es automática.

Vivimos en un mundo de conocimiento al alcance de prácticamente cualquier persona. Prácticamente cualquier información que necesitemos la podemos encontrar en internet o, si lo preferimos, podemos recurrir a bibliografía hiperespecializada.

Si buscas en Wikipedia qué es la especialización te vas a encontrar con esto:

 

Especialización es el proceso por el que un individuo, un colectivo o una institución se centra en una actividad concreta o en un ámbito intelectual restringido en vez de abarcar la totalidad de las actividades posibles o la totalidad del conocimiento. Tales actividades o ámbitos restringidos se denominan especialidades. El que ha conseguido una especialización se denomina especialista. Lo opuesto a la especialización son las actividades o conocimientos generalistas.

 

Ahora la pregunta es: ¿especialización o generalista?

Bueno, yo soy de los que rara vez eligen el blanco o el negro…¡me gusta la gama de grises! Os voy a explicar qué significa para mí la especialización en cuanto al éxito, pero sin abandonar los conocimientos generalistas.

Uno no se hace especialista por el simple hecho de tener una carrera o haber hecho un postgrado o un máster. La especialización requiere un trabajo profesional constante, un aprendizaje continuo a través del método prueba-error, una formación continuada en tu materia. Estoy seguro de que cualquier especialidad a la que te dediques, evolucionará a pasos agigantados año tras año. Imagínate un programador informático que no se actualizara constantemente. ¿Crees que sería capaz de dar un buen servicio y ser aceptado como un profesional en su campo?

La respuesta a la pregunta es sencilla: especialización, por supuesto, pero guardemos un cajoncito para el conocimiento generalista.

 

Mis consejos para llegar a la especialización.

De momento no he dicho que sea fácil, ni lo voy a decir, a no ser que para ti, el campo en el que te quieres especializar, sea lo que más te guste y motive.

Estas son algunas cosas que deberías saber sobre la especialización:

Ser especialista va a requerir muchísimo esfuerzo por tu parte.

Llegar a la especialización en una materia es un camino largo y tedioso. Vas a tener que formarte mucho (cursos, lectura, prácticas) y ahora viene lo mejor: equivocarte, equivocarte y equivocarte. No desfallezcas, todos nos hemos equivocado intentando mejorar, la diferencia de las personas que llegan al éxito y las que no es que las que lo han hecho, después de cada fallo, han luchado por encontrar la solución. Y esto, precisamente, es lo que te proporciona ese aprendizaje que nunca se olvida.

No entres en rutina. Jamás pienses que ya eres súper especialista.

Este es un error que comete mucha gente, pensar que ya saben todo lo que tienen que saber sobre una materia. Os suena la frase -todos los días se aprende algo nuevo-? Pues es así. Si tienes la sensación de que tu aprendizaje se ha estancado, notas que ya no aprendes cosas nuevas, plantéate nuevos retos y ve a por ellos. Solo así conseguirás seguir en la cresta de la ola.

Ninguna especialización es pequeña.

Hay mercado para todo y para todos. Los nichos, como se conocen los mercados pequeños, también requieren de especialización. Es más, los clientes potenciales de esos nichos buscan, precisamente, especialistas en esos campos. Si piensas que la especialización que estás consiguiendo es insignificante, piensa que para ese nicho de mercado tu vas a ser un referente. Tu esfuerzo determinará si eres o no el principal referente.

Reconocimiento.

Resulta obvio decir que si te conviertes en un especialista en una materia en concreto, se te va a dar un gran reconocimiento es ese campo. Úsalo. Te ayudará a estar motivado, a seguir esforzándote, a conocer a otros especialistas con los que puedes encontrar sinergias y crecer aún más, te abrirá las puertas al mercado y clientes potenciales. Y no olvides, humildad. Cuando expongas tus criterios como especialista piensa que el público al que te dirijas seguramente no lo sea.

 

Mi especialización.

Como ya sabéis, mi pasión es el marketing. Lo sé, el concepto marketing es enorme, tanto que no sabes dónde empieza ni dónde acaba. Y aquí explico el gris que os mencionaba antes. Yo me he especializado, pero tengo una gran base de conocimientos generalistas.

Mi especialización es la estrategia de marketing y el emprendimiento empresarial. Para ello me he formado académicamente y sigo haciéndolo con libros y más libros. Pero para poder elaborar buenas estrategias de marketing y para el emprendimiento necesito tener muchos conocimientos del resto de áreas del marketing y empresa: marketing digital, social media, personal branding, posicionamiento, gestión de medios, analítica web, programación, ventas, contabilidad, fiscalidad, etc. ¿Soy especialista en estas áreas? No, pero he decidido tener suficientes conocimientos de ellas como para poder entender la visión global, poder charlar con colegas de profesión sin perder el hilo y, sobre todo, porque ayudan a que, en mi especialización, sea aún mejor.

La conclusión que quiero transmitirte es que debes especializarte en aquello que se te de bien, que te haga disfrutar y que pueda conducirte al éxito. Pero no olvides los conocimientos generalistas. Tenerlos o no tenerlos son los que pueden marcar la diferencia entre dos especialistas del mismo nivel.

 

 

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